
AÑO DE RESPOSABILIDADES (02/01/07)
Parece oportuno y casi obligado el hacer balances y objetivos en estos días de cambio de año. No en balde, hemos comprobado lo estimulante que resulta revisar los logros del año pasado, al cual titulamos el Año de los Retos. Y han sido muchos.
Pero es ahora tiempo de responsabilidad. Por lo conseguido, y, sobre todo, por lo no conseguido y, más aún, lo comprometido. Hicimos un esfuerzo enorme el año pasado, transformando el trabajo de un profesional en el conjunto de un equipo comprometido con la calidad. Y pusimos el listón muy alto. Haciendo balance, acertamos, pero no hemos conseguido llegar a ese baremo en algunos de los trabajos cerrados en el 2006. Es más, en algunos, hemos fracasado. Por no cumplir unas expectativas creadas por nosotros mismos, y por no transmitir a nuestros clientes la realidad de nuestros esfuerzos por conseguirlo. Y un fracaso, siempre es un sabor amargo.
Es por eso que este año no lo planteamos como un año de nuevas fronteras, de nuevas metas. Queremos seguir exactamente con la misma: la calidad. Sería pretencioso por nuestra parte intentar crecer en nuevos campos cuando aún no estamos consolidados en los abiertos. Y si a este reto le sumamos la dificultad añadida que supondrá la incorporación de reglas de juego más complejas aún (Plena vigencia del CTE, aprobación de la nueva Ley del Suelo, implantación definitiva del Sello de Calidad, plena operatividad como Sociedad…), resulta razonable fijar como horizonte la estabilización de unas premisas que han demostrado su total vigencia: la búsqueda de buenos clientes para el desarrollo de buenos proyectos, la comunicación fluida con ellos y la presencia cercana y profesional en todo el proceso.
Puede parecer un suicidio para muchos
reconocer los errores públicamente. Para mi, no lo es. He comprobado
en mi propia alma que el error está en la pérdida del cuidado
del detalle y no en la asunción de las consecuencias. Y si la ambición
ha sido siempre abanderada de nuestro estilo, queremos que lo sea junto a la
responsabilidad para con los compromisos que consigamos. Nuestra
cartera está llena de proyectos ilusionantes, y de capacidad para otros
nuevos. La urdimbre de nuestro equipo está planteada: se han incorporado
a él personas muy valiosas, medios muy actualizados y, lo que para mi
es más importante, un ambiente de superación y continuidad
invalorable. Queda por delante encauzar el hilo de nuestro trabajo
con la mayor de las precisiones posible. He visto paños enteros desmoronarse
por un único punto erróneo. Y soy hijo de sastre.
Víctor Moreno
Gerente VMoreno arquitectura y urbanismo SL