NADA VOLVERÁ A SER IGUAL...AFORTUNADAMENTE (30/09/08)

Ayer se le negó al gobierno americano socializar las pérdidas de sus entidades financieras. Bastante se ha privatizado ya el beneficio. No cabe duda de que el sistema financiero mundial está sumido en una profunda crisis. Económica, seguro. Pero a su vez conceptual. El estilo de vida en el que habíamos querido instalarnos de manera definitiva la mayoría está evidenciando su volatilidad. Y obliga a reflexiones profundas más que a sollozos.

La construcción entera se está viendo implicada en esta cadena de autocrítica. No existe crédito para financiar las obras que se proponen. Y todos cargamos las tintas sobre la primera parte, sobre la financiación pero.. .y sobre las obras propuestas, ¿quién las carga?

El mercado ha absorvido sin mayor problema cualquier tipo de iniciativa al calor de la revalorización, de la especulación y de las ganancias inmediatas. Eramos muchos los que, cual agoreros de mala suerte, criticábamos esta espiral, al considerar dos aspectos viciados de esta ecuación:

- La vivienda es un factor lo suficientemente importante como para ser un mero producto de inversión, sometiéndola a ciclos de interés ajenos a su naturaleza de primera necesidad.

- Facetas como el mantenimiento, la sostenibilidad y la calidad de vida deberían prevalecer siempre como criterios en la adquisición de la vivienda propia, muy por encima de la oportunidad coyuntural del mercado.

Hoy el coste energético planta cara a nuestra forma de vida, pidiendo ser valorado con su verdadero peso. Los precios de los inmuebles piden ser ajustados a la realidad. Y la reducción de superficies ha tocado su mínimo posible. Si la Arquitectura es una cocina, no entiendo a quien todavía piensa que la solución está en la proporción de los ingredientes. No!!!. Es hora de revisar la lista, la prioridad y la calidad de los productos que intervienen en la receta.

Esto parece muy fácil de decir ahora que todo está en crisis. Lo siento señores, algunos lo venimos adviertiendo desde mucho antes. Y no por ello nos hemos salvado de esta depuración del sistema. Pero sí me siento legitimado para girtar. Si los clientes piden carne fresca, y pagan carne fresca...dejemos ya de venderle congelados, por mucho arte que se nos de con el microondas!!! Y si pido perdón por algo, es por la vanalización del problema. Y si exijo disculpas por algo, es por la falta de respeto al trabajo del cocinero.

¿Qué hacemos entonces?. Bueno, estos son los ingredientes:

- Revisión integral y profunda de todo el planeamiento urbanístico generado a la luz de un marco de crecimiento irreal, especulativo y ajeno a aspectos energéticos, climáticos y sociales reales. En cantidades ingentes. Me escandalizo cuando veo que todo el esfuerzo de la Administración pasa por hacer más y más vivienda. Esfuércense en desahcer el embrollo en que han metido a cantidad de municipios, llevándolos a hacer Planes Generales sin conocimiento, sin recursos y en tiempos imposibles. El urbanismo es un plato de cocción lenta!!!!

- Potenciación de las nuevas herramientas de verificación y diseño energético. Si la sociedad quiere ser ecológica y austera, que lo demuestre. Dotando derecursos y no de sólo de exigencias a su normativa. No dediquemos nuestras fuerzas a criticar estos nuevos métodos. Exijamos su depuración, perfeccionamiento y adaptación a nuestras formas de trabajo. Somos los arquitectos y no otros los llamados a utilizar estos métodos. Solo un cuchillo afilado puede cortar con precisión. Estoy de acuerdo, LIDER y CALENDER son herramientas torpes aún, pero señores, nadie recuerda ya los errores de HARMA, TRICALC o AUTOCAD v10?????

- Incorporación inmediata de la calificación energética de edificios existentes. ¿Cómo vamos a hacer valer nuestro trabajo si nuestros comensales no pueden leer la carta? Demostremos que nuestro porducto es mejor. Que una vivienda de hace 20 años no puede costar lo mismo que una actual, porque, entre otras consideraciones, consume más!!! Calificar no significa valorar, significa informar. Tal vez con ello no consigamos que suban las viviendas de nueva planta, pero sí que baje el precio de la segunda mano..y esto sería muy, muy bueno.

- Difusión de todas estas consideraciones a la sociedad. El diálogo ENTRE arquitectos debe reconducirse en un discurso DE arquitectos PARA la sociedad. Sólo así será nuestra aliada en esta reconversión.

Tras el parón generalizado del sector, surgirá una nueva forma de entender la construcción. Que nadie se quede sentado esperando que vuelvan los buenos tiempos. Porque no volverán. Afortunadamente, nada será igual. Personalmente, creo que los arquitectos podemos ser motor de arranque de este próximo encendido. Eso sí, quedará prohibido servir ARQUITECTURA en tascas. Bienvenidos entonces todas las soluciones que nos otorguen estrellas en la necesaria guia Michelin de la construcción.

Víctor Moreno
arquitecto